oil on canvas
los que viajan tanto no sé cómo-
Describen pueblos lejanos
Cuando hablan de sus amores en Wivenhoe,
De su aventura con una muchacha en San Francisco
O del recuerdo de una señora en Ámsterdam …
En cambio yo, para hablar de ti,
No puedo describir Wivenhoe o San Francisco
Ni Ámsterdam u otra ciudad ultramarina
Porque nunca he salido de mi país.
Los únicos paisajes tras nuestro amor
Son estas calles secretas en un barrio de Sudamérica,
Los puentes que juntan la ciudad cortada
Y desaparecen con la lluvia
Y los ficus añosos y sus pajarracos
Que nos protegen del smog.
Lo demás son el aire, la tierra y el agua.
Pero no la escarcha de Wivenhoe en invierno,
Ni los barcos fantasmas que parten de San Francisco,
Ni la niebla de Ámsterdam después de las seis.

oil on canvas
¡Ah, qué hermosa sería la vida y que soportable nuestra miseria si supiéramos contentarnos con los males reales y no prestásemos oídos a los fantasmas y monstruos de nuestro espíritu!…
Del protagonista de La Sinfonía Pastoral, de André Gide.